De cómo una iniciativa privada puede tenderle una mano a los más necesitados y vulnerables. Como empresario Juan Felipe Lara Fernández se siente inmensamente orgulloso de apoyar el proyecto “Soñar Despierto”, en Costa Rica. La mejor descripción la dan ellos mismos: “Soñar Despierto es una organización sin fines de lucro, liderada por jóvenes de  manera voluntaria, dedicada a niños de bajos recursos. La organizaci6n se encuentra en 87 ciudades alrededor del mundo, y en Costa Rica tenemos 9 años de laborar. Nos dividimos  en  2 categorías: macroeventos, que son fiestas masivas en  3 fechas del año: Día de  la Amistad,  Día del Niño y Navidad, y programas continuos, que son visitas periódicas especializadas en diferentes temas. Nuestro objetivo es promover y vivir la solidaridad y generosidad, trasformando la vida de aquellos que se encuentran más desprotegidos: los niños. Ofrecemos recursos humanos y formativos al alcance de todos, para capacitar y movilizar a las personas, formando personas con espíritu de servicio y fomentando el trabajo en equipo.” Pero mayor honor aún son las palabras que le han dirigido, en una carta que lo hace sentir orgulloso, en la que lo califican como  “una persona responsable, comprometida con el bien social, y que ha ayudado a nuestra organizaci6n en virtud de nuestros valores y principios, por lo que estamos infinitamente agradecidos, por ayudarnos a crecer y a llevar a cabo nuestra misión.”

Soñar despierto en Venezuela

Pero es en Venezuela, su país natal, donde Luis Felipe Lara ha plantado las semillas de Soñar Despierto. Venezuela es un país con muchas necesidades, sobre todo derivadas por el colapso económico causado por 20 años de democracia fallida y ahora dictadura. En una hacienda propiedad de su familia, promovió la construcción de una pequeña escuela que sirve no solo de centro educativo, sino de lugar donde un grupo de niños campesinos, hijos de trabajadores del campo, reciben útiles escolares, alimentación, atención médica y dotaciones necesarias para su vida diaria. Esa integralidad es importante para que su crecimiento sea completo. Las fotos, pues, corresponden a la escuela rural con una docena de estudiantes de primaria. Así sí vale el esfuerzo. Y así ocurre una relación virtuosa entre empresas y labor social, una relación de mutuo beneficio porque los recursos se traducen en mejor calidad humana y mejor calidad de vida para todos. Más sobre Soñar Despierto en América Latina: